Cuando cierro los ojos te veo,
cuando los abro te pierdo,
cuanto quisiera tenerlos cerrados para siempre.
Aunque ahora sin ti sé que mí dolor es igual al tuyo,
porque sin saber, tú también quisieras cerrar tus ojos y ver me,
pero eso es otra ilusión,
otro espejismo que me hace decir, te amo.
Aunque entre los peores dolores
te tengo que decir, adiós.
Adiós, aunque me cueste mi alma,
porque así es mejor.
Un corazón roto es mejor,
que mi alma quemada
por ese fuego y ardor.




No comments yet.