Tu voz
es un imperio de plenitud,
sáciate,
que tu espíritu
es la fuente
de toda realidad,
no existe lo que crees,
pero se hace lo que ves
a través de tu quehacer.
Haz lo que sea necesario
para que se instaure
en tu voz
el río de felicidad
que te hace grande
y te colorea en luz.
Tu voz es un palacio
que interpreta la música
que le rodea en colores
que fascinan a todo aquel
que te ve.
No existe belleza más excelsa
que tu boca al pronunciar
la delicia del amor
a través de tu delicado actuar.
No hay persona
que te pueda lastimar
si tu alma reposa
en la belleza que te rodea,
infinita luz que explotar
en un arcoíris de sanación.
Sana.
Nadie te lo impide
si tú te llenas de ti.
Sana.
Todo te lo otorga
si tú te llenas de ti.
¿Quién eres tú?
Escucha a tu voz…




Jeje, me recordó a Japón y de nuevo a los Mayas: Honor y respeto hacia tí mismo, como me dijo mi Maestro Don Lauro: si no tienes amor a ti, cómo lo puedes dar?
Así es, es difícil dar algo cuando uno no lo tiene. Al conocer esto, uno puede buscar como es y de dónde viene el vacio. Muchas gracias por comentar!