No he conocido estrella más brillante
que la de tus ojos mirando con amor,
no he sentido cielo más extenso
que la de tu sonrisa tocando mi piel,
no he tendio la dicha más eterna
que la de tu vida rozando la mí­a.

Si algun dí­a tus ojos cesan de mirarme,
que sea para pintar en el cielo un corazón
y que me encuentre envuelta de ese color.

Si algun dí­a tu sonrisa dibuja el horizonte,
que sea para recordarme que tu abrazo
era como el amanecer.

Si algun dí­a tu vida cambia de nombre,
que sea para volverme a conocer
y encontrarte envuelto de mí­…
pasado, presente y futuro,
hecho uno.

La seguridad viene del interior A veces, se puede creer que al tener cosas materiales abundantes estaremos mejor, más tranquilos, más seguros… Al tener aquello, puede que se tenga un paliativo, pero al poco tiempo la inseguridad vuelve. Y es entonces, cuando se quiere volver a tener… ¿Dónde se encuentra la seguridad? ¿En el interior o en exterior? Las cosas vienen y van, pero sobre todo… Las cosas que tanto creemos que nos darán seguridad son las que nos quitan la misma. ¿Por qué? ¿Quién ha estado buscado toda la vida el elixir de la vida, pero pierde de vista el oasis en el que está? Ese quién, al leer esto, no lo sabrá porque está todaví­a muy ocupado buscando, en vez de mirar la estrella más brillante, el cielo más extenso, la dicha más eterna que está en el ser que mira todos los dí­as al espejo.
Signature Lina Ru