Sólo tu llanto llega al corazón 
                   de los demás,
 ni tus gritos, 
 ni tus reclamos,
 llegan a los demás,
¿Por qué sólo con el llanto? 

Con el llanto,
 llegas a los demás por lástima,
 y vista penosa,
 pero lo logras,
¿por qué tener que llorar 
 para captar a los demás?

Si pudiera reclamar 
 y ser oído.

Si fuera escuchado,
 en vez de reprimido.

Si pudiera hablar, 
 en vez de gritar.

Si fuera feliz,
 en vez de llorar.

 Todo sería diferente,
 no sufriría mi corazón,
 ni tener que sufrir para
 demostrar el sentirse querido.
¿Por qué?
          ¡Díme! 
¿Por qué?

Muchas veces, se puede sentir que no hay otra que hacer mas que deprimirse. Uno puede creer que no hay otra vía de comunicación que la emotiva. Si estás en una situación parecida, recuerda y busca comprender el fondo del problema. Si te sientes deprimido, ¿podrá estar detrás una necesidad de ser amado y reconocido, respetado y valorado? Si es así, analiza a las personas que cercanas te rodean, pero más aún, tranquilízate a ti mismo, y observa, pregúntate: ¿ qué puedo hacer para valorarme a mi mismo/a si estas personas que me rodean no me valoran? ¿qué puedo pensar sobre mi mismo/a para que no tenga esa necesidad de aprobación exterior? ¿Quién soy y cómo qué voy a hacer para lograrlo independientemente de la opinión de los demás? No se trata de volverte egoísta e ignorar a los demás, sino encontrar un balance entre tu opinión y la opinión de los demás a tal grado que escuches lo que los demás digan, pero que no haga de ti un esclavo de la expectativa del otro.
Signature Lina Ru