Sí­, así­ es. ¿Cuándo fue la última vez
que te dejé entrar a mi mente
y robar mis pensamientos?

¿Cuándo decidí­
que el amor era más
que el volar sin alas?

¿Cuándo dejé de creer en el amor
que se profesan dos rosas
en un jardí­n?

Caminé por ese jardí­n,
encontré aquellos sueños dispersos por ahí­
y tu, ya no estabas ahí­.

¿A dónde fuiste?

Traté de olvidar,
empezar a vivir,
dejar de sentir
el arco iris aquel
que sólo brillarí­a para mí­.

Vi vací­o a mis alrededores,
quizá todo habí­a muerto,
quizá nada nunca habí­a nacido.

Miraba hacia arriba
y aún sentí­a que la noche no existí­a,
que tu ahí­ seguí­as,
que nada habí­a muerto,
que todo habí­a sido como yo creí­a.

Y así­, seguí­a mirando al cielo,
luego al suelo,
luego al horizonte,
luego miré atrás,
y aún seguí­a vací­o,
ni siquiera existí­a la obscuridad…

Y así­, decidí­ por fin,
cerrar mis ojos,
para olvidar lo inolvidable.

Empecé a ver,
primero manchas,
luego colores,
después figuras
y ahora te veo a ti,
dentro de mi mente,
tú.

Entraste en mi,
te dejé ver
y tu seguí­as ahí­.

No entendí­a la razón de verte tan lleno de mí­
y aún así­,
siento tu,
con esa mirada,
tú.

Abrí­ los ojos,
no podí­a vivir así­.
querí­a vivir así­,
pero la realidad viajaba por mi mente
y yo sentí­a que tú,
ya no viví­as en mí­.

Aún así­ en aquella tristeza,
que invadí­a a los dos,
ya no habí­a dos,
sino una esperanza mí­a,
ya no sabí­a más
que dejar de preguntarse,
¿Cuándo?, ¿Porqué?, O ¿Será?

Signature Lina Ru