Siento como
si en tu pecho
flotara una
lágrima.

Nadando
sobre el
mar.

Sin saber
cómo secarla,
sacarla de tu
preciada escala
de creencias.

¿Qué pasarí­a
si no fueras real?

¿Qué serí­a
si lo que crees
no fuera?

¿Qué harí­as
si lo que piensas
no existe?

Caminas
como
fantasma,
hablas
como
mimo…

Tanto
temes
perder
la idea
de lo que
crees eres,
que sufres
por proteger
lo que no eres.

Hablas
como si conocieras,
y todo lo que conoces
son creencias,
sólo mimetizas.

¿Qué harás
cuando caigan
tus dogmas
uno por uno
para demostrarte
que no eres
lo que piensas?

Temes darte cuenta
que todo lo que crees
es una ilusión,
y así­
en tal existencia
todo es obsesión,
nada es inocencia,
todo es confusión.

Si tanto
quieres sentir
lo que es real,
deja de pensar
en lo que eres;
deja de proteger
lo que no es
tuyo…

Y verás
lo que es,
¿Sigues
pensando
que eres
real?

Sólo son
sombras
sobre
el mar.

En este poema no estoy diciendo que no seamos reales, y aunque filosóficamente se pudiera interpretar de esa forma mi interés es crear la duda fundamental: ¿Soy real?

Pasamos mucho tiempo cuidando esa imagen que creemos somos, a veces el cuidado de esa imagen se vuelve una obsesión y todo lo que te rodea es preocupación. La imagen de lo que uno cree ser no se puede conservar porque no es real.

Si bien, pudiera ser que aún nosotros no seamos reales no se puede negar que el presente, este momento, existe. Más aún, el pasado deja de existir cuando ya no está aquí­ entre nosotros, pero esa obsesión con lo que no está nos va quemando el presente y todo se vuelve ayer o mañana. ¿Por qué?

¿Qué está pasando que no podemos preguntarnos con seriedad si somos reales? ¿Qué sucede que tenemos tanto miedo de ser inexistentes? Tanto miedo sólo logra confusión y violencia, es tiempo de mirar dentro de nosotros y entender verdaderamente si somos reales, sin creencias en la plena actualidad, el presente.

Signature Lina Ru