Si estas lágrimas
exaltan el futuro imprevisto,
colocaré en mi voz
un sueño de vida.

Vida son los pasos largos, breves,
extranjeros y comunes,
todo aquello que mi memoria
utiliza para sentirse en casa.

Me detengo a mirar
lo que creo que soy…

¿Seré el reflejo de la laguna azulada
donde pinto mi cara de nostalgia?

¿Seré el sol embriagante que emana
intrigas desde mi estandarte?

¡Basta! ¡No más!

Quiero que impere la luna,
aquella sutileza del mar
que limpia las lágrimas
con la espuma
suave del tiempo.

¡Basta! ¿Qué haré para amar?

Cierro los ojos, no lo sé.

Abro los ojos, te veo,
tan claro como el tiempo,
eres todo lo que soy…

Vivir en el presente ¿Cuántas veces nos detenemos a mirar lo que somos? Mejor aún, ¿acaso nos detenemos a mirar lo que somos más allá del tiempo? Quiero decir, la piel y su conjunto morirá, por ende, terminará. ¿Qué hay en nosotros que continúa? ¿Cómo percatarnos de lo que continúa? En el presente. Lo que siempre está en el presente, sólo que no estamos concientes de eso. Eso no significa que no está, sino que para nosotros no está mientras no lo podamos ver. Sólo que hay que darnos cuenta de aquello que siempre está, pero ¿cómo hacerlo? Hay que deternernos a mirar y observarnos. Y ahí­, encontrar la libertad.
Signature Lina Ru