Delirio consagrado,
encontrarte tocando
mis sentimientos,
mediante esa voz
que se enreda
con mi memoria.

Quisiera tocar
el rayo de tu pasado,
pero te desvaneces
tan pronto te miro.

Siento que estas lleno
de extrañeza e ironí­a,
cada que me tocas.

Se disuelve en mi boca
el beso del adiós.

Ese beso…

Ese toque de muerte
que solo el amor
puede provocar,
delirio de amor.

Ese beso…
Que en despedida,
te escribe la carta
de la memoria,
lecho de rosas,
muerte de amor.

¿Qué pasa cuando muere un ser amado? ¿Se vuelve una memoria dulce que al recordarla nos chupa el sabor? ¿Quizá, es una forma de recordarnos que algún dí­a también moriremos y sabremos lo dulce que sabe el amor? ¿Quizá es mejor no olvidar el amor de aquel ser, se perderá la figura, la memoria, pero ¿qué pasará con el amor?
Signature Lina Ru