Esos ojos me miran 
	fijamente como búhos, 
 	almas inmersas 
	a la expectativa,
aquello que no podré dar 
	desde las esquinas 
	que me limitan 
y por eso, lloro. 

Porque observo lo que no sé 
	y contemplo lo que me ata,
	¿será que tener conciencia 
puediera ser que nos mata?

Nos mata en lágrimas que no son saladas, 
	son doradas, tan brillantes 
	como aquella mirada,
	ojos de búho en la oscuridad,
ojos que logran amar lo detestable:
	las partes de mí que rechazo, 
	las partes que me hacen odiarme 
	cuando caigo en desasosiego.

Porque entre 
	tanta ceguedad 
	me quedaré si evado 
	a los ojos que me miran 
sin juicios, sin respuestas:
	ojos de búho frente al espejo 
	que me levanta cada que me pierdo 
	en el abismo del miedo 
	que alguna vez me hizo caer 
	para hacerme ver
	que soy libre 
	si miro desde 
el fondo del amar. 
¿Cuál es el fondo del amar? El amor que no juzga y comprende, pero suelta. La libertad es lo que nos da la capacidad de crear, si el amor viene del fondo, entonces no hay ataduras sino creatividad que viene de la incondicionalidad.
Signature Lina Ru