Déjame entrar en esos ojos,
entre que sueñan
y parecen morir.

Entre tanto, las voces
quisieran encontrar,
lo único que darí­a el tiempo;
es el amar.

Sé que no basta
y nunca lo será.

Está en la luna;
lo que aquí­ nunca se ha
de encontrar.

Son débiles las voces en la obscuridad
cuando alumbra en el camino un cometa
parece nunca terminar.

Es a cada paso
cuando se enfrenta a la realidad
que no deja de consumir esperanza
en los desperfectos
de la dulce soledad,
donde aún en lo que parece ser felicidad,
llega lo que a tus ojos entre abiertos
nunca morirá.

Signature Lina Ru