El poder por el deseo de poder,
por el quitarte la impotencia,
sólo lleva a la destrucción del ser,
el poder en las venas envenena,
pero cuando no necesitas más el poder,
significa que no llevas violencia
y así­, viene a ti la libertad de no tener
que ser lo que te lleve al poder.

En la plenitud,
que no depende
del otro…

Vuelas en los campos
de simplemente ser
lo que verdaderamente
llevas dentro:
Amor evaporándose
de tu eterna fuente de creatividad,
océano vivo de imaginación
desbordándose a través de la profundidad
de esos ojos inmersos en graciosa redención.

El que busca el poder para sentirse pleno,
no sabe de dónde viene la plenitud
y en tal engaño, pretende
tener lo que le hace feliz,
y en tal hipocresí­a, fantasea
que todo lo tiene,
y en tal soledad,
una ilusión llena el vací­o,
deshace y destruye,
sólo para darse cuenta
que su efí­mero poder era dolor,
que su dolor era querer poder.

Si buscas el poder para aliviar el dolor,
te toparás con el puente a la nada,
aquel que representa el iris de tu ojo
cuyo camino imposible toca el oro,
pero jamás la dulzura del infinito
que se esconde en la luz
que da vida al arco de colores.

¿Quieres poder?

Deja de querer y empieza a amar,
cuando ames ya no necesitarás sentir poder
y serás libre para hacer lo que te hace verdadero,
pleno, vivo y así­, realizado:
¿Para qué quieres tener el poder?

Signature Lina Ru