Las pirámides dobladas
luchaban por esas memorias calladas,
con tantas voces,
volaban por los caminos
habí­a tumbas lloradas,
terminando aquí­ sin ti.

Perdiendo las únicas formas
imaginables de amar,
partiendo del cielo
para comenzar donde nunca se ve el sol.

Tanta sombra congeló mi alma,
por instantes llegué al cielo,
una vez más, sin importar
si requerí­an mi presencia
donde sólo hay amor…

Toqué mi alma con la orilla del mar,
llevé el dolor hacia la isla olvidada
en medio de la nada,
ahí­ donde decidiste vivir tú.

Signature Lina Ru