Reposando bajo la sombra de un árbol estoy,
perdida entre las letras que se me acercan,
es por el viento, es el viento, el que sabio me 
penetra la mente y me deja sin más que vida. 

Limpiando todo recuerdo pesado, me vi, 
creyendo que soy camino y verdad, 
me perdí. 

Ahora veo que sólo soy vida, 
y viviendo sé que jamás lo fui, 
sólo soy quien soy.

Encendida sombra y árbol, 
encandilada letra y tinta, 
el instante que inmenso 
hoy te doy. 

Y así comienza una nueva etapa del ser, 
una que deja la cruz en la cueva de Platón
y sale de la obscuridad para ver que el
sol, ese que brilla tanto y nos ciega, 
es el amor incondicional en acción
y así soy quien soy. 
La referencia a la cueva de Platón es un mito o alegoría que se usa en filosofía para entender resolver el dilema de la verdad. El mito se usa para defender la postura filosófica del realismo. En mi caso, no estoy defendiendo al realismo, al contrario, busco expresar que existe un balance (dialéctica) entre el nominalismo y el realismo a través del amor incondicional y el realismo especulativo:

Signature Lina Ru