Forjando mi voz en la oscuridad,
parece que no sobresalen mis palabras
en este mundo absorbente.

Donde el rayo luminoso
desciende a alimentar al antiguo,
al que miró con pasos cortos
al marchar el tiempo,
sin alcanzar a cerrar los ojos
me convierto en las canas de mi vida.

Soy la plumilla recién comenzada,
a tinta fuerte y vista a la alza,
amor en cuidado a cada instante
que recuerdo la ilusión del campo embelesado
por rayas azuladas y blanco encontrar.

Termino el vocerí­o con el cántico anhelado,
sin importar el alcance, es mi alma el que revolotea,
se reviva el escuchar, al escribir.

Signature Lina Ru