El candelabro de la ilusión
penetra todos los pensamientos de la región,
a veces cuando está encendido
parece que encandila
a todo el que lo mira
como si fuera su todo
y en tal estado
lo único que vemos
es la ilusión…

No todo lo que brilla
tiene la razón.

Así­, candelabro tras candelabro
nos vamos quebrando la cabeza pensando
que el siguiente será el que nos salvará,
pasa el tiempo y nada pasó,
otra de esas ilusiones hechas bendición.

¡Cuántos candelabros
más hemos de conocer
antes de caer en razón!

No hay candelabros
que nos ofrezcan una solución
al problema que tanto deseas
porque el problema
es el que mira pensando
que lo que mira
tiene la solución.

¿Quieres cambio?

Mira al candelabro
como una ilusión,
úsalo para mirarte,
pero no como la solución
que tiene toda la razón,
sino algo que alumbra tu razón.

Signature Lina Ru