El descenso asusta más que el asenso. 
Ten la presencia de aceptar caídas. Si
ves al tiempo desenvolverse, conversa 
con él. Aprende de su va y ven. Si perder  
te ha hecho abrazarlo, acepta la ausencia. 
Humilde sé el movimiento que se percibe 
detrás de la confusión, luz al interior. 

Si todo tu alrededor no cesa de vibrar, 
tómate un instante de quietud, vuélvete 
una presencia que irradia tranquilidad. 
 
A pesar del puerperio, sé la centralidad. 
Sujétate del viento, con gran ahínco sé tú
y aunque no aceptes su voluntad, sujétate
de la calma como si fuera el viento mismo.  

Signature Lina Ru