Veo las nubes,
son enredaderas colgando
hasta los brazos de la tentación.

Veo las estrellas,
están escurriendo emoción,
como si ellas entendieran a la luz.

Veo a la luna,
embriagada de tu voz,
entregándose al brillo del amor,
el dulce néctar del sol.

Caen, caen, colgadas de un hilo están,
cayendo, cayendo, impregnadas de vida estarán,
cayeron, cayeron, el hilo en viento se convirtió…

Lo que vi, dejó de ser visible,
para sentirse en el corazón.

¿Será que algún dí­a nos veremos a nosotros mismos como un espejo? ¿Quizá algún dí­a veamos en el otro lo que soy? Si… fuera a pasar así­, ¿podrí­amos por primera vez entenderí­a la frase: No hagas al otro lo que no quisieras te hicieran a ti?
Signature Lina Ru