Si sé que no sé,
 ¿quién me dijo
 que no sé? 

Cubierta de la noche,
 grito hasta destrozar mi firmamento,
 me duelo en fuego que no quema,
 pero enciende todo conocer
 y me quedo navegando en la fe. 

El tono manipulador de una madre,
 el menosprecio de la imperfección,
 y el susurro seductor de la muerte,
 lanzan al pecho la daga del culpable, 
 y ésta en su pasión, 
 arde sin matar,
 ¿quién me rescatará?
 Mirando al pasado,
 lo que fuimos, me ata,
 lo que deseamos, me condena,
 y se destruyen los libros
 que me dicen el conocer
 del tiempo. 

Tantos antifaces, 
 perfecta manipulación,
 te persiguen en las noches,
 pesadillas te recorren las venas 
 como enjambres 
 y lentamente te quedas sin aliento.
 
¿Por qué me rodea 
 			 tanta desilusión?

¿Cómo me encontró 
 		     tanto dolor?
 
No sé y pregunto:

¿Quién me dijo
			 que no sé?

Signature Lina Ru