El camino proclama, 
						verde declara
que todo el que pase por ahí,
dejará un pedacito de sí, 
no para ti, ni para mí, 
sino para él, lo que el camino
no puede ser, mientras pasas por ahí. 

El camino calla, 
						amarillo guarda
todo lo que escucha por ahí,                       
un recuerdo abierto en sí,                               
una flor seca por aquí
una para mí, otra para ti, 
otra para él, aparentando que 
nadie la observa, mientras pasas por ahí.

El camino tostado, 
						recién enlodado
oculta lo que hay por ahí,
durmiendo manchado de sí, 
no por ti, ni por mí 
sino por ser quién es 
después de llover, un refrescar
que retoña, mientras pasas por ahí. 

Y si en ese pasar te la llevas 
						entre los pies, 
renacerás tal como flor 
que una vez seca ya no es 
porque ahora semilla sí es, 
aunque esta vez ya no pases por ahí, 
		  ya llevas vida entre los pies. 

El camino es lo que nos sucede a través de los años. ¿Por qué es importante estar atentos a lo que pasa a nuestro alrededor? Este poema nos narra el porqué poner atención a lo que nos sucede, al paso del tiempo, nos libera como un constante renacer.

Otra versión acústica en colaboración con David Stevens (música):

Signature Lina Ru