En el ahogo de la impunidad habitamos,   
  huracán enfermo de desquiciada soledad,   
  creyendo que la forma de obtener es quitando,  
  golpeándonos el pecho porque nos merecemos mejor:
Asaltamos a la razón, 
  pretendiendo conocer lo correcto 
  cuando lo único que nos alcanza a rozar 
  es la percepción desviada de nuestro limitado observar.

Preferimos vivir en una mentira
  que salir a abrazar la verdad 
  con toda la impotencia 
  que reconocerla significa 
para así, 
  librarnos de ese egoísta perpetuar 
  que te mata cada que te sientes volar.

En ese ahogo que ignoramos, se existe, 
  se taladra en el pecho una promesa 
  cuando la conciencia nos asalta, 
  pero se desvanece tan pronto 
  desviamos la mirada 
  a nuestra siguiente obsesión.

Y así, en la enfermedad, 
      regresamos al alivio, 
  así, en el dolor, 
      regresamos el amor, 
  así, en la injusticia, 
      regresamos la verdad, 
  así, en la impunidad, 
      regresamos la consciencia  
  así, en ese regresar, 
      buscamos a la existencia, 
  porque lo que no se puede ver, 
  regresa cuando uno es 
lo que se nunca pensó ser:

                      Libertad.
Signature Lina Ru