La fluorescencia
se impregna a mi aire,
respiro lo imposible
y recreo en mi mente
un paraí­so de suspiros,
patrones de imaginación
nadando en el fluido orgánico
que nos conforma
hasta alcanzar el ritmo esencial
que nos hace respirar.

Se oyen latidos,
a lo lejos,
parecen golpes
de coincidencia,
pero a lo lejos,
lo que asusta se mitiga
para darnos el tiempo
que recrea el mito
que nos asusta
y así­, acomodarlo
a nuestra conveniencia
mientras se nos apaga
la flama de nuestra convivencia.

Todo, sí­ todo,
lentamente se acaba
porque en ello se basa lo cambiante,
en lo que es permanente,
y ahí­, en el jugo
de esta contradicción
está lo claro de su comunión,
lo único permanente es el cambio
y en ellas, contradicciones,
está mi clara fluorescencia
que respira la contradicción
y revela la belleza
que en ellas se guarda
para en el tiempo
permitirnos respirar.

Signature Lina Ru