La presencia es un himno a la verdad
que consagra al tiempo en enemistad 
como si fueran dos dispuestos a amar,
pero nadie sabe cómo confiar.

Así nos pasamos la vida queriendo,
buscando respuestas, nunca alcanzando,
siempre añorando, sufriendo los mares
que no llegan, intentando cautivar 
al que más trecho lleva sin saber
que cautivos estamos por vivir así. 

¿Dónde está la autenticidad 
del que no carga con el veneno 
del qué dirán? 

¿Cuándo saldremos de esa prisión?  

La caja que nos cubre es la rendición 
de nuestra voluntad al qué dirán y
uno insatisfecho consigo mismo
regala la alegría al que le pague más,
¿por qué aceptar tal contrato
si la libertad no se vende? 

Si la presencia es un himno a la verdad,
hagamos del tiempo un aliado y de éste
que salga el amor de dos, cuyo secreto
es su entrega a la autenticidad. 
   
Signature Lina Ru