El espí­ritu del valiente
no se mide
en su capacidad de cambiar al otro,
sino en su callada actitud
de aceptación
cuando lo que sucede
no se ajusta
a su preferido querer.

Aún cuando no se pudiera
hacer tu voluntad,
sin importar lo justo
que pudiera ser tu pensar,
el soltar ese querer
te hace verdaderamente valeroso,
espí­ritu que rebasa al valiente,
ese valiente que pretende aceptar
lo que no le corresponde
cuando realmente no lo merece.

Todo lo que tienes,
lo mereces,
de algún pasado
vertiginoso
que olvidaste,
que deseaste
y pretendes ignorar.

Sólo en este instante
tienes el poder,
que único
se interpreta
en el valeroso
como acción viva
que no se ata al pasado,
sino se abre al presente
como una caja de regalos
cuyas sorpresas merecidas
son aceptadas y cambiadas
a su divina capacidad.

¿Es injusta
tu vida?

Quizá tu vida
no sea la que
en injusticia habita,
sino tu propio egoí­smo
cuando en tinieblas
quiere reposar.

Pregúntate:
¿Qué es la justicia?

Y mira a tu alrededor,
¿Te falta algo?

¿Qué falsa ilusión
te creaste
para desear algo
que no está
en tu presente?

Silencio.

¿Observas
a la verdad?

Ahora, vuelve
a preguntarte:
¿Qué es la justicia?

Signature Lina Ru