Extraño a mi hogar,
el calor de una realidad:
tener dentro de mí 
una casa grande morada 
con naranja y nopales
que me lleven al maíz caliente,
cuyas palabras sepan a miel,
cerca del mar, cerca de mi piel. 

Piel que recuerda un pasado sinuoso,
lleno de impunidad, golpe al eterno,
lugar que permanece en esperanza
de un nuevo comenzar.  

No hay más que esperar 
y ver cómo el campo se desenreda 
ante mis ojos al desvanecer 
la tormenta que cargo
después de morir
todo lo que fui.
Signature Lina Ru