Encontré la palabra amor
llena de oxí­geno mis pulmones,
fabriqué un paraí­so
en donde las cadenas me ahorcaban,
queriendo tener la vida en un vaso,
se termina admirando
la maravilla del vidrio.

Sí­, una sola palabra
abrió el abismo de la felicidad,
sin pedir nada a cambio.

Sí­, vi en el cielo,
sin querer,
de repente,
un instante inolvidable.

Los paraí­sos dominan la mente,
caen sobre los pies rosas del ayer.
Las maravillas de mi mente
se contraen al sentir
la única ví­a a la felicidad,
amor.

Signature Lina Ru