La naturaleza es un llamado al amor. 
Cada caricia es un pétalo de buena fortuna.
Cada día es un llamado al amor,
pero es tanto el sufrir 
que se nos pasa de lado 
lo que está presente 
y por eso son migajas de pan 
las que recibimos de una totalidad 
que se presenta en cada rincón de contemplación: 
una realidad que nos adorna en belleza y sinceridad 
al desnudar su presencia a cada instante que somos incondicionales  
como el amor mismo que late en el vientre de la verdad. 
Signature Lina Ru