Quisiera danzar con tus palabras, 
  pero me atan los recuerdos. 
  
  Quiero dejar de ser concepto para brillar 
  desde las alturas de tu amanecer, 
  que son tus ojos al besar 
  mi corazón de papel macheé. 
  
  ¿Cuántas noches he de esperar?
  ¿Cuántos siglos he de caminar?
  ¿Cuántos pendientes han de fabricar
  cadenas en mis pies?
  
                          ¡Ya basta! 
  ¡Quiero la libertad!
  ¡Quiero amarte hasta la eternidad!
  
        Pero, ¿dónde estoy 
  que te pierdo de vista?
  
            Me dices quién soy, 
  pero realmente ¿tienes razón?
  
  ¿Quién me puede contestar 
              el por qué el dolor 
  parece fugitivo de la paz?
  
  Pasaron varios años...
                  Te encontré. 
  
Estabas mirando a un espejo sin vida, 
         era un pedazo de cristal,
    sin camino, 
                ni dirección.
  
  El que era verdaderamente, 
  no se podía mirar 
        en el lago del tiempo,
  sino sumergirse al mar de la vida, 
                la suprema armonía.
  
  Aquellos gritos salvajes 
          estaban haciendo eco 
  en la caja torácica 
        de mis tentaciones
  hasta que tomé la bandera
  de la resurrección.
  
  Volví a nacer, 
                los segundos se disolvieron en
                                              ...luz 
          porque era una luciérnaga encandilada 
  mirándose en el lago del tiempo.
  
  
                      Calma... ¿Quién soy? 
  Sino la libertad misma 
            que gusta de taparse los ojos 
  como la justicia misma. 
  
  
Paz en forma de luz Pasamos años de nuestras vidas tratando de conservar o mejorar una identidad que realmente no existe. ¿Por qué? Que alguien me cuenta si sigues siendo el mismo cuerpo a través de los años… ¿Acaso el mismo bebé de hace tantos años es el mismo que físicamente ahora soy? ¡Claro que no! Somos polvo que va tomando forma y lo va perdiendo después de ciertos años. Entonces, para qué tanta preocupación en forjar una identidad que nunca es, ni será nuestra salvación, sino al contrario puede ser nuestra maldición. Que tal si mejor, a vivir el amor que hoy… Podemos dar y dejar a la identidad para el momento de formular preguntas del estado que nos tratan de convertir en números (o, letras que son mi nombre e historia). ¿Qué o quién quiero ser? ¿Con amor y paz o sin ellas?
Signature Lina Ru