La grasienta podredumbre,
asquea mi mente, mi alma,
tantas noches transitadas en un lugar perdido,
lleno de gusanos, lleno de suciedad.

El lugar pertenecí­a a la serpiente caí­da,
su cabeza recién madrugada,
contení­a el veneno de una nación violentada,
manteca agria corrí­a por sus pulmones,
mentiras álgidas eran el camino pronunciado.

Los escuchaba otorgar el crimen al alienado,
inocente perfume deslavado
escurrí­a en su recuerdo,
veí­an al liberado con ojos avariciosos,
perlas se abrí­an en sus manos mantecadas,
dolor me sentenció,
justicia me velaba,
el delicado fin perpetuaba,
llorarí­a mi alma en el lugar ensuciado,
lavarí­a fraudes entrometidos,
volcándome ese aire de esperanza,
seamos esa esperanza.

Signature Lina Ru