Las dudas sanaron, 
  perdieron sus brazos 
  el dolor creado 
  por la naturaleza 
  de las almas. 
  
No fui yo, 
  tampoco tú, 
  en el confuso atardecer 
  caían telarañas 
  entrelazando oscurecer 
  cualquier mirada entre nosotros. 
  
Tengo donde llorar, 
  quizá es un lugar 
          sin ti, 
      tengo donde olvidar,
  los espejismos
  convierten el tiempo 
  en una habitación,
  pasajero el camino, 
  inherente a su victoria. 
  
Formando a cada paso 
          el deseo, 
  con llevar en la despedida
  la caída del sol, 
  el despeje de tu alma, 
  deja al aire 
  tanta voz y tanta alma, 
  nadie escucha, 
ni yo, 
  pensaste que 
  habitaba ahí, 
            entraste, 
  habitación vacía para siempre.
  
Signature Lina Ru