Llora, deja que los miedos se laven
para vivir esos sueños que sanan
la locura invisible de nuestro interior.
No tengas miedo,
que el amor se amarra a tu cintura,
para dejarte enlazado con la luna,
pedazo de eternidad en un astro.

No tengas miedo,
que al cerrar tus ojos, el paraí­so
se presenta, para marcarnos
el camino de regreso a casa,
la estrella de amor, tú.
Llora, deja que lo eres
se impregne más de ti,
que no conoce cadenas,
sino laberintos de luz,
tú.
No tengas miedo,
que tu temor es el temblor
dibujado por tu mano,
a contra luz.
No tengas miedo,
deja que llene la luna de miel,
siempre presente en tus ojos,
lluvia de emoción,
tú.
Llora, que la vida
es lluvia derramándose
por tus mejillas
para que florezca
el delirio de luz,
fuego cocinando
lo que eres tú…

¡Oh, Sólo tú!
… ¡Amor!

Instantes de vida ¿Cuántas veces tenemos miedo? ¿Cuándo es un miedo tan sutil que perdemos de vista el panorama completo por pequeños cuadros de realidad? ¿Existirá la posibilidad de vivir sin miedo y abrirse a la vida? No se trata de perder de vista, sino agregar a la vista el milagro de estar consciente de todos los instantes de vida… ¿O sino, de que se trata?
Signature Lina Ru