Es duro describir el ardiente despedir
cuando el cuerpo sueña con persistir
			en ser un alma enamorada de ti.

No caigo, ni freno, no esmero, ni pretendo
que en el tránsito ahogado por esta lluvia,
desértico no sea el pasado de sutil enredo. 

Y mientras cruzados nuestros caminos fueron, 
este anticuado amar fue deslavándose sin más
		mirar 
			atrás.

Y aunque por ratos formamos un río sin cauce,
		ahí, 
	desenvolviéndose entre toda esta confusión:
un perfume de eterno pertenecer, percibí,
un cielo al encuentro de tu voz, merecí, 
creándose así, 
			la última dulzura, 
	un olvidar,
sí, olvidándote.
Signature Lina Ru