Parece hechizada,
callada, pero dulce,
sus ilusiones no van más allá de lo que se puede ver.

Habla, un poco más,
¡Quiero conocer tus palabras!
abre tus ojos y al mirar los hechizos llegan a mi alma.

Dulce y apacible es su sonrisa que quiere llorar,
sabe más de lo que quisiera,
pero aún calla,
sin saber lo que piensa,
me hace suspirar,
sentir sus lágrimas en mi cara,
pero aún sabe…

Sabe que nunca dejarí­a de amarla,
sabe que sus hechizos no bastan,
para olvidar tanto amor que callo.

Ella lo sabe,
al mirarme con los ojos bajos
y una lágrima,
quisiera olvidar.

Si alguna vez dejara
que entrara por esos ojos silenciosos,
diciendo que me vaya.

Si dejara que viviera en esa piel tan dulce,
que me atraen sus hechizos,
que me arrastraran a ella.

Tanto dolor trata de olvidar,
y, a veces,
llega a decir un hechizo más,
que nunca me domina.
ella no cree en el amor,
no puede creer más,
su débil corazón sobrevive
por hechizos sin razón.
pasa el tiempo,
como si fuera hoy, todo los dí­as,
y yo aquí­, esperando ese dí­a,
que olvides los hechizos.

Suave su mirada, a través del tiempo,
se para y duerme hasta soñar.
Sueña en lo que pudiera pasar,
sueña hasta
que las gotas de agua caigan sobre tu cara y pienso
en aquel pasado
que aún no me deja respirar.

Y empecé a aprender como sentir tus hechizos,
empezando a olvidar tu mirada,
siguiendo tus deseos,
dejando mis sueños por los tuyos,
pero aún dentro de mí­,
creo que sentirás lo que tus hechizos me quieren hacer,
vivirás los sueños que me hacen amar.

Y ahora, mí­rame a los ojos,
te he aprendido.

Sé mi hechizada.

Signature Lina Ru