Después de tanto esperar,
el reloj dejó de caminar,
me hallé donde nunca amanecí­a,
pero no morí­.

Caí­, en ese instante,
en el sueño más profundo de mi vida,
se creó ante mí­,
todo lo que alguna vez temí­,
no tener.

Luces en mi alma
encendieron el camino desgastado,
ahora sin transitar,
nunca perdiendo el porqué
de tanto comenzar.

Nunca será caótica
la manera de olvidar,
parar el tic-tac,
iniciar lo que no se ha de hallar,
diste fuerza donde no hay energí­a,
mueres al igual donde habí­a vida,
aún así­ decidiste arriesgar,
y así­ morir.

Signature Lina Ru