Se ha consagrado
a la percepción.

¿Por qué?

En ella basan
la preciada objetividad
y todo lo que te rodea
ahora es pura percepción,
la cual está sujeta a nuestra
subjetiva fenomenologí­a.

Sí­, subjectiva
percepción
de fenómenos.

Alto.

Silencio.

Palabrerí­a
insensata.

Es la mí­a…
Es la fenomenologí­a.
Es…

El sentir
se manifiesta
al tocar lo sagrado,
todo lo anterior
a esa integrada
percepción
es mera confusión.

Según
mi cualidad
de paciencia,
percibo.

Según
mi estado
intelectual,
me ahogo
entre suplicio
y desesperación
o
me elevo
entre dulzura
y perfección.

Suelta ese estado
que dibuja tu figura
y trasciende las palabras
con un encantador trayecto
al mundo del silencio,
aquel donde sólo hay vida.

Si buscas lo sagrado,
deja el proceso
de escudriñar
para el pájaro
cuyo espí­ritu dibuja
un pasado mí­tico
en los tratados
de historia.

Si buscas lo consagrado,
cúbrete del presente
y sé el sacramento.

No hay secreto
si eres claridad.

Me empeño
en que haya secretos
para así­ excusarme de
no percibir con lucidez.

No hay santos
si eres sagrado.

Me empeño
en que haya santidad
para así­ justificarme
porque no soy santo.

No hay divinidad
si eres amor.

Me empeño
en que haya divinidad
porque así­
no tengo que ser divino.

Creo ilusiones,
tan lejanas…

¿Qué tanto buscas
en un espejismo?

¿Qué esperas
encontrar?

¿Qué será
lo que buscas?

¿La razón
al espejismo
que se percibe
al dejar de narrar
“tu” historia
o el porqué
de algún narrar
presente en tu vida
como hipnotizante
alucinación?

Tus creencias
son tan falsas
como tus sueños,
cambiarán
como cambia la ley
al cambiar las creencias
de los que te rodean,
pero te pregunto:

¿Qué no cambiará?
¿Acaso TODO es cambio?
¿Cuál es la única constante?

¿Será algo
que se dilucida
en tu presente?

¿Será?

¿Será que
no hay divinidad
cuando eres amor?

¿Será…?

Signature Lina Ru