Los sentimientos sepultados
bajo la lucha del ego,
nos deja cansados.

La respiración se amarga,
nos volvemos nubes de pesadez
y caemos en la trampa
del que presume sin saber.

La voz tenue que emite el humilde
es suficiente para recordarnos
que existe algo más que la posesión.

Se asoma un destello de lucidez
a través de la ventana del alma,
nos toma del pecho
la pasión del reprimido,
explota el sentir
y se vuelve brillante
todo lo que se mira,
nos sobrecoge tanta revelación,
tenemos dos opciones:

Hacia la luz mirar
hasta quedar ciegos
o seguir sin observar
viviendo en la penumbra;
¿Cuál será?

Signature Lina Ru