Sé que soy un instante en tu mirar,
así­ como el atardecer
que pinta el cielo de rojo cenizo,
así­ como la luna de hombre lobo
que te toca la nariz para convertirse
en parte de tus sueños.

Sé que soy un instante en tu caminar,
así­ como la lluvia de diamantes
que nos pinta el cielo de luz,
así­ como el coral
que es el hogar de las sirenas mágicas
en la primavera del océano.

Sé que soy un parpadear
en un infinito de ideas,
que son las almas ardientes,
esperanzadas, ilusionadas
con un presente de miel
y arena dorada.

Sé que soy polvo en tus zapatos,
hierbas finas en tu boca,
sanguijuelas de tu laguna:
el mar de sangre hace latir
al océano desconocido de tu cuerpo
para encontrarse con la vasta eternidad
de un suspiro de paz.

La maravilla de la conciencia Me haces pensar en el instante que somos… Pasarán las palabras, pero el aroma que se disuelve en el tiempo seguirá. Hay quienes se preocupan por ser alguien en la vida, pero entre tanta preocupación se olvidan de actuar lo que ya son. Hay quienes están en lo correcto al equivocarse, pues los hace aprender y entender a la humildad.Hay quienes no se preocupan, pero no hacen nada para ser congruentes con lo que saben que llevan dentro.Hay… Hay… Hay… ¡Cuántas cosas hay! …¡Hay!, que al menos podamos aprender a vivir en paz.

¿Por qué parece tan difí­cil en estos tiempos? ¿Por qué es tan difí­cil dar con lo que somos? ¿Será que es por la constante lucha de la sociedad y el que soy; la lucha entre el miedo y la libertad; la lucha entre entenderse a si mismo y entender a los demás? Que perdemos de vista lo valioso: La inmensidad del espacio, lo vasto del océano, lo inmensurable de nuestras partí­culas, los milagros biológicos que nos regeneran constantemente para darnos la maravilla de estar conscientes de lo que nos rodea, entre muchas cosas más…
Signature Lina Ru