Sentí tu corazón,
        sentí su astilla 
  que taladra lágrimas 
        a tu cara de sol. 
  
  No le llames soledad.
            No estás sola,
        nunca lo estarás.
  
  Te abracé y tomé la astilla 
        que tu interior abraza 
  como recuerdo de cristal. 
  
  Sembré la astilla 
        en un campo verde
  con árboles maduros 
        y lluvias de madrugada. 
  
                                    ¿Sabes que creció 
                                    de tu astilla?
  
                                    Una rosa...
  La más hermosa del bosque 
        siempre verde, siempre viva, 
  siempre esperando ser amada. 
  
                                    Un girasol...
  El más hermoso del campo
        siempre amarillo, siempre soleado, 
  siempre dando el amor de verdad.
  
                                    Un corazón...
  El más brillante porque aprendió a sembrar 
        las astillas de su interior para cosechar 
  el perfume delicioso de su amar. 
  
                                    ¡Ve y recoge tu corazón!
  Te espera en el mismo campo verde 
        que todos los días espera llenarse 
        del corazón que le dio la oportunidad 
  de estar viva y así amar.
Aceptar y seguir, ¿es posible? Muchas veces percibimos dolor como lo sería cuando una persona que amas se tiene o quiere alejar de ti. Una posibilidad para tratar este dolor es aceptar, asimilar , entender y cambiar la perspectiva dolorosa de lo que nos pasó para no seguir cargando la astilla en nuestro corazón. Entiendo que hay muchas formas de dolor psicológico y cada una con sus diversas causas, pero quisiera dar un poco de aliento y esperanza a todos aquellos que en aras de amar salen sintiendo una astilla en su corazón.
Le llamo dolor psicológico porque: Es influido por nuestros pensamientos y no está directamente relacionado con nuestro cuerpo aunque pueda tener influencias de las hormonas que éste suelta.
Signature Lina Ru