Tiemblan mis manos,
estamos tan cercanos del viento
que parece me convierto en él.

Me pierdo entre las melodí­as de la noche,
susurros de la mañana,
mientras todos queremos encontrar solaz.

Quiero tocar el secreto de mi voz,
pero la lluvia se entretiene con mi cara
como si mis lágrimas tuvieran color.

Tiembla mi piel,
tocando al infinito está
cada que me convierto en ti.

Lo hago con mis besos,
lo hago con mis miradas,
lo hago con mis suspiros,
lo hago en amor.

Y desaparece lo que creo ser,
disolviéndome en el vibrato del viento
que es tu voz, el secreto de la mí­a,
el solaz del amor.

¿Nos preguntamos si el infinito existe? ¿Cómo podemos tocar al infinito que existe en nosotros? El viento pasa cerca susurrando lo que no queremos oí­r. Es como el tic-tac del reloj que persistente no cesa su marcha y nuestra mente al paso del tiempo deja de escucharlo… Hasta que optamos por hacernos conscientes del sonido otra vez.Así­ como el reloj que cesamos de oí­r, es el infinito, vibrato del viento, que nos responde… ¿Qué es el amor? ¿Cuántas veces herimos al otro por no estar conscientes de nosotros mismos?

Signature Lina Ru