El viento no sofoca,
sino acelera el ritmo
del fuego de mi interior.

La única forma de encontrarte con tu sueño
es navegar por la soltura del firmamento,
fabricando horizontes de papel y así­,
despellejar a la razón.

Mueve el viento al corazón,
pasa y se va,
viene y se queda un rato,
fue así­ como te dije:

Lo siento, no quise herirte,
pero te volví­ a perforar
una canción
de triste emoción…

¿Qué está sucediendo
con toda la nación?

¿Por qué se pierde
entre matices sin orientación?

Entre circulos
estas noches nos habitan,
cuando creí­, no lo fue,
la única certeza es el instante
al inmersarte
en la plenitud
del latir floreado
de arcoiris lleno
de nuestro caminar.

Es tiempo reflexionar Estamos viviendo momentos sociales de gran confusión que reflejan al individuo perdido en incógnitas que quizá no se tienen presentes en la mente colectiva. La música lo refleja, lo que se ve en la televisión y entre tanto esperemos a que la balanza se vaya poniendo en su lugar. Por ejemplo, la balanza entre quienes se sienten tan poco que necesitan de total dirección de alguien para poder actuar quedando a despensas de los demás para pensar y crear su propio entendimiento de la vida. Así­ como hay quienes creen saberlo todo, pero en realidad no saben nada porque lo que está basando en creencias tienen un limite temporal (Esto siginifica que cambiará, por lo tanto, lo que saben no lo será en el futuro.) ¿Por qué? Veamos lo efí­mero del pensamiento, viene y va, así­, una creencia es un pensamiento tomado como verdadero.


Reflexión: Cuando más sé, es cuando sé que no sé… ¿Por qué? ¿Será que aquel que sabe que no sabe puede seguir aprendiendo a mejorar los conceptos con los cuales interactuamos dí­a con dí­a? Y así­, ser humilde. ¿Será que no hay mayor libertad que la humildad del ser? ¿Y qué pasará con el saber?
Signature Lina Ru