No se puede volar
donde no hay alas,
no se puede crear
donde hay limites.

Encuentro en las noches solitarias,
una voz suave,
que deja entre ver la brisa de la mañana.

¡Cuántas veces dejo entrever!
Entre que sueño con el amanecer,
como que duermo al anochecer,
cada sonrisa fabrica
los dulces testarudos de mi caminar.

Se desenvuelve la cubierta ruidosa
que se desprende al caminar,
al desear que cada lágrima
llegue a ser infinita
para así­ llegar al mar,
al eterno alivio de un pesar.
Si dejo, encuentro, si eres, existo.

Signature Lina Ru