Las láminas cortadas
en serios encuentros con la luna,
con el naciente.

Se perfora el vidrio encuadrado,
fantasí­a dividí­a
en rojo cosecha y azul penetrante.

La habitación entre llena y vací­a
da a un aire a somnolencia,
los ojos caí­dos y los parpados sacudidos
por el viento del alma.

Sobre la mesa se asoma aquel portador
del perfume colorido
hiriente amanecer cae de la bruma llena de desafí­o,
llena de noche impregnada del horizonte velado.

Entreteniendo mi espí­ritu con el cansado proceder,
olvido el tiempo, olvido viendo,
duermo en el colorido anochecer.

Signature Lina Ru