Podrí­a ser un don,
alzar la mano
y obtener mis sueños.

¿Quién te enseñó a buscar
la popularidad entre los hombres?

Seguro, fue alguien
que perdió su espejo,
después de que
comprara la opinión
del que habla por ganar.

¿Quién te aconsejó que el
éxito parte de los demás?

Seguro, fue alguien,
que olvidó lo que vale,
antes de que se lo dijeran
los demás.

Podrí­a ser un don,
alzar la mirada,
y obtener voluntades.

Pues bien, podrí­a ser un don,
pero prefiero ser un nadie,
dirás que tengo miedo,
diré quizá tienes razón y
alzaré la mirada al cielo
con gozo porque aprendí­,
que, don o nadie,
eres tú, el mismo,
toda la vida, y
en el lecho de muerte,
nadie acompaña.

Me dirás, que don,
seducirás a la muerte,
y le exigirás:
dame lo que quiero
ya que impacto
con mi encanto
a todos los santos.

Y te diré, que don o nadie,
sigo siendo el mismo,
amando todo lo que soy,
sonriendo por todo lo que amé
y en la muerte, callado,
absorto en el infinito,
sin mirar hacia atrás,
estoy seguro, que al fin,
quedaré en libertad.

Y me preguntas atónito: -¿Libre de qué?

Y te contesto: -Libre de ti y todos
los que son como tú.

Signature Lina Ru