Los pájaros perdieron el miedo a volar, 
  y nosotros apenas entendemos 
  que podemos cantar…. 
  
Y vuelan, nos dicen desde el cielo, 
  como nos vemos peleando por pan, 
  cuando a lo lejos hay mucho más. 
  
Pájaros envueltos de plumas multicolor,
  como si fueran el arcoiris 
  después de una noche nublada 
  por el llanto de un humano 
  que aún no sabe cómo cantar. 
  
                                          ¡Ay! ¡Míralo volar!
Extiende sus alas y se atreve a amar, 
           ¿quién fuera pájaro para conquistar
                             tantos terrenos hechos dulce mar?
  
El cielo se extiende y el pájaro entiende,
  el ser humano debe cantar, 
  no para él, sino para volar, 
  que en la belleza del observar
  se encuentra el delirio del amar.
¿Dónde queda la poesía en un mundo de ventas? La poesía no se vende, la poesía siempre está. El que está ciego, sólo puede ver lo que quiere oír. ¿Dónde queda el canto en un mundo de cobardía? El atreverse a volar en la belleza del lo que no alcanzamos a percibir es lo que hace un pájaro después de haber aprendido a cantar.
Signature Lina Ru