La naranja 
está respirando
entre lo multi:
multicapas,
multiplicativa,
multidimensional.

Soñamos 
con tal de alcanzar
un estado de divina
multi-interpretación,
pero en vez
nos quedamos 
en dos.

O que si viene, 
o que si va,
o que si fue,
o que si será,
pero…
         ¿dónde quedó 
           el "es"?

Nos asecha
una mirada
y creemos
que eso es 
la realidad,
¿será?

La naranja 
es nuestra 
percepción,
capa a capa,
cada cara
representa
desde las 
más í­ntimas
esencias
hasta los
extraños
temores
expuestos.

Sí­,
todo aquello
acomodado
de la forma 
que más 
le conviene
e interpreta
como verdad
subjectiva. 

Por eso quita 
capa por cara,
cara por capa,
verse sin máscara
hasta que no quede nada
y lo único que brille seas tú.

¿Quién eres? 

Fluyendo dentro 
de los organismos 
que te dieron vida,
penetrando
lo que te decí­an
era dos y
envolviéndote
de la substancia
que alimentas:
              "El Ahora",
núcleo de fragancia,
como una aurora
que en sus polos 
realmente es, 
  multi- 
         …eres. 
La vida la basamos en perspectivas, pero por alguna razón terminamos haciendo absolutos de relativos (las perspectivas) cuando nos pareciera convenir. ¿Realmente es conveniente hacer “de una perspectiva = un absoluto” o es sólo una muleta mental? Vamos al ejemplo del bien y mal:

Si yo digo: El que maten a alguien es malo. ¿Lo acepto? Probablemente porque es así en mi perspectiva cultural. Este es un buen ejemplo porque la mayoría diría sin pensarlo más que es definitivamente un acto malo, pero veamos más allá. Espero estemos de acuerdo que es “malo” matar desde una perspectiva legal o cultural, pero ¿qué pasa con los pequeños animalitos que van a nutrirse de ese cuerpo que murió? ¿Qué pasa para el que mata en nombre de algún gobierno por una supuesta seguridad nacional, ya sea en guerra o secrecía? ¿Qué pasa con el que mata en defensa personal? ¿Eso bueno o malo?

¿Será que estamos caminando por la fina navaja que tiene el filo de la perspectiva a todo momento?

Pues, quizá es bueno para los insectos o bacterias. Quizá, es malo que el gobierno mate inclusive en guerra o en secrecía. Quizá, es bueno matar en defensa personal, pero ¿qué pasa con la familia del que hemos matado? ¿Cómo definimos cual es la fuerza necesaria para aceptar el matar a alguien en una posible defensa personal?

Quizá… hay tantas opciones, pero no vamos a verlas porque no estamos pensando en lo que nos rodea. Así que no nos importa…. Sólo pensamos en función a Mí y por ello perdemos de vista el TODO. ¿Por qué? ¿De dónde viene esta forma de ver las cosas centradas a lo que reconozco como “yo”?

Ahora, no estoy diciendo que matar ahora es bueno y debamos actuar de una forma que ignore la cultura o el sentido común. Al contrario, estoy diciendo que al ver desde una perspectiva donde no hay el concepto rígido de bien o mal (ver encima de ese mismo concepto de bien o mal como una capa sobre capa) somos libres para sentir amor trascendental.

Y es en este amor que ve la capa sobre capa donde podemos comprender a no vivir con enojo sobre el que nos hace supuestamente daño o lo que nos perjudica porque es malo. Y así, entender las verdaderas razones detrás del no matar, no como algo cultural sino porque se entiende desde una perspectiva amplia las consecuencias del actuar capa por capa.

Aclaro NO estoy diciendo que debamos matar porque no importa si es bueno o malo, sino algo más profundo, que veamos la capa que le sobresee (contemplando cada cultura, sus consecuencias y demás razones que sustentan cualquier creencia relativas al bien y mal) para encontrar el significado del actuar con amor desinteresado.

Otro ejemplo, sólo para ilustrar sin menos polémica es una tormenta fuerte, lo que parece hacer daño irreversible para el ser humano en una tormenta, quizá es una oportunidad para hacer conciencia o para cambiar la arquitectura por donde pasó tal caos. Y si vemos más allá, podremos apreciar que hay muchos animales y plantas que se han llenado de agua gracias a tal tormenta y que esas plantas nos nutrirán con oxígeno, comida, etc. ¿Qué tan conectados estamos a el todo que nos rodea? ¿Qué tan dependientes de ese todo somos?

No todo es como lo queremos ver para sentir seguridad sobre nuestro actuar: un absoluto de BLANCO Y NEGRO. Las cosas son de muchos colores, pero parece más fácil ser absoluto y negar la realidad: Que las cosas son relativas a nuestra perspectiva, inclusive nuestro estado de ánimo.

¿Saben el por qué nos gustan los absolutos? ¿Saben el por qué negamos que estamos viendo a través de perspectivas? Por miedo… El creer tener la razón en todo da seguridad, pero pregúntate: ¿En qué realmente tienes razón? ¿Cómo va cambiando lo que antes era verdad para ti a través del tiempo? ¿Siempre quieres tener la razón? ¿Por qué? ¿Estás dispuesto a aceptar que te equivocas?

Pero siempre, como digo, puedo estar equivocada. Así que, a pensarle por sí mismos y saquen sus propios absolutos, relativos, o como dice este poema: Su propio multi…

Signature Lina Ru