Deja que caiga la nieve,
suelta, cabellos remojados, 
destello de aquel recuerdo
veraniego toma mis ojos.
						
						Oh, ¡qué sutil sorpresa!

Lo que se ilumina cae
de una rama vencida,
un broche de cristal,
una rosa que azulada 
ilumina a la soledad
que entre los dos nace. 

Es la voz que quiebra 
a la luna y comparte 
lo que es para dejarte
ser, lo que realmente 
quieres ser, brillante
en la más negra noche,
soleada, tan ferviente 
que hasta a la soledad 
calientas, la disuelves,
quedando sólo luz...
						
						El destello entre dos. 
Muchas veces, el amor entre dos personas se vuelve nostalgia. Quizá nos preguntamos, ¿realmente valió la pena lo que viví? La respuesta depende de ti, pero si el amor que sentiste fue incondicional podrás notar que lo fundamental del amor no es la permanencia de una relación, sino la luz que perdura. Esa luz interna, que no depende de que te muestren amor de regreso, es eterna. Si descubres a esa luz, aunque vivas con dolor por aquella nostalgia, podrás seguir adelante y brillar a pesar de lo que te haya pasado. Recuerda que la soledad la disuelves con tu amor propio, uno lleno de respeto y compasión. Si lo que das no es correspondido o deja de serlo, no te aflijas. Suelta el apego y quédate con la luz entre los dos. No apagues la luz que es el amor. Aunque tengas que caminar hacia otro lado, deja que la luz que eres al amar te ilumine el camino. Un día, si sigues caminando, ya no habrá más nostalgia y verás que sólo hay luz.
Signature Lina Ru